En el mundo de la medicina natural hay muchísimas plantas que, aunque parecen sencillas, esconden propiedades impresionantes para nuestra salud. Una de ellas es especialmente conocida por ayudar a depurar el organismo, en particular al hígado y a los intestinos, esos dos sistemas que trabajan silenciosamente todos los días para mantenernos limpios por dentro. Tal vez la has visto en un mercado, en el patio de algún vecino o incluso en tu propia cocina sin saber todo lo que puede hacer por ti.
Y es que, aunque a veces no lo notemos, el cuerpo va acumulando toxinas con el paso del tiempo: la comida procesada, las grasas, el alcohol, los medicamentos y hasta el estrés dejan huella en nuestros órganos. El hígado y los intestinos son como un filtro y un canal de desagüe que, si no se cuidan, terminan sobrecargados. Ahí es donde esta planta se convierte en una aliada que deberíamos tener siempre a mano.
Ahora bien, ¿de qué planta estamos hablando? No es otra que el diente de león, una hierba que para muchos no es más que una maleza, pero que en realidad es uno de los depurativos naturales más poderosos que existen. Cada parte de ella, desde la raíz hasta las flores, tiene un valor medicinal que la convierte en un remedio completo para limpiar y revitalizar el organismo.